Una meditación vibracional para calmar la mente, relajar el cuerpo y abrirte el presente. Los cuencos te ayudarán a soltar tensión y crear espacio para lo nuevo.
Un viaje sonoro hacia el centro de tus emociones. No necesitas comprenderlo todo. Solo sentir, respirar y permitir.
Esta meditación es para rendirte. Para dejar que el sonido haga lo que tiene que hacer. Tu única tarea es cerrar los ojos… y entregarte